Sobre el P.O.T.

La Mesa Interlocal de la Cuenca del Río Salitre, como instancia ciudadana de participación y veeduría del proceso de formulación del Plan de Ordenamiento y Manejo de la Cuenca Hídrica -POMCA- del Río Salitre, observa con preocupación que se adelanta una “revisión” del Plan de Ordenamiento del Territorio del Distrito Especial de Bogotá en el que no se ha contado con la necesaria participación de quienes son los pobladores de ese territorio, en una falta de consecuencia entre lo que se viene actuando y la política pública de participación que forma parte del Plan de Desarrollo Distrital de la actual Administración.

 

De otro lado, es motivo de toda nuestra preocupación que las entidades encargadas del tema no han dado aplicación a normas legales que regulan la jerarquización normativa de la ordenación del territorio y que podría llevar a que se frustre el esfuerzo de “revisión” del P.O.T. por causa de no ajustarse a la legalidad vigente.

 

Otra de nuestras preocupaciones viene dada por el hecho de que el modelo de ciudad plasmado en el POT, la revisión que se viene adelantando y la práctica de expansión urbanizadora desconocen la transversalidad y la fundamental importancia de los sistemas ambientales estratégicos, lo que se viene manifestando en materias como la counbarnización, el incremento no planificado de la urbanización, la construcción y la densificación en áreas que deberían ser de reserva, de preservación, de recuperación, de protección o de conservación.

 

De otra parte, debido al mandato superior, es urgente que las instituciones con jurisdicción en el control y la gestión ambiental del Distrito Capital y de Bogotá, incluyendo la Secretaría Distrital de Planeación, en lo que tiene que ver con las decisiones que transforman el territorio, atiendan de forma inmediata las estrategias fijadas por el Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial -MAVDT- a través de la Política de Gestión Ambiental Urbana “Äreas Urbanas más Amigables con el medio ambiente”,  divulgada en el año 2008.

 

En consecuencia, después de un análisis de los temas que conforman el ordenamiento territorial, la Mesa Interlocal de la Cuenca del Río Salitre presenta este pronunciamiento que contiene varias propuestas sobre aspectos relevantes de la normatividad y del territorio para presentarlo a las autoridades correspondientes con la finalidad de que sean incorporadas en la revisión del Plan de Ordenamiento Territorial -P.O.T.- que se está llevando a cabo.

 

Nos gustaría resaltar varios aspectos sobresalientes en las consideraciones que desarrollaremos: en primer lugar, el derecho a un ambiente sano y la participación como principios constitucionales. Simultáneamente, es indispensable considerar el ordenamiento ambiental nacional y distrital con respecto a su interrelación con el ordenamiento del territorio. A partir de allí, esperamos desarrollar los temas propuestos.

 

La Constitución Nacional establece que la propiedad tiene una función social y ecológica, al mismo tiempo que establece el derecho de todos a gozar de un ambiente sano. De la normatividad actual se deduce que la prelación que se debe seguir para hacer ordenamiento, es: ordenamiento ambiental; ordenamiento de cuencas hidrográficas y, finalmente, ordenamiento territorial. Parece que empezamos al revés PERO es el momento de enderezar el rumbo.

 

Bogotá debe avanzar en la construcción de un modelo de desarrollo que mantenga el equilibrio entre sus distintos componentes: en lo económico debe alcanzar el uso eficiente de sus recursos, en lo social debe continuar sus metas hacia la equidad y en lo ambiental debe esforzarse por encontrar la sostenibilidad.  No queremos prolongar el dilema que hoy es anacrónico en el panorama mundial, relacionado con una aparente contradicción entre el desarrollo económico y la conservación ambiental, ni restringir la causa ambiental a una perspectiva conservacionista limitada. 

 

Bogotá debe avanzar en un modelo de desarrollo sostenible que encuentre alternativas para el uso más adecuado de la energía que toma de la biosfera, para el manejo de los residuos que genera y para optimizar la interacción de sus habitantes con el ambiente natural y construido. 

 

La lucha contra la pobreza que ha emprendido la ciudad debe, además, integrar elementos relacionados con el acceso al suelo y los servicios públicos y la segregación socio-espacial que determina en buena parte la distribución de bienes públicos ambientales entre sus habitantes.

 

Todos reconocemos que es nuestra obligación actual y con las generaciones futuras la de preservar un ambiente saludable con condiciones físicas, bióticas, sociales, económicas y políticas que permitan el desarrollo integral armónico de los individuos y grupos sociales en nuestro territorio dentro de un marco de sostenibilidad ambiental del territorio y del habitat para aprovechamiento del patrimonio ambiental, como soporte de la vida de la población actual y futura del Distrito Capital, sin el deterioro de sus funciones ecológicas.

 

Los instrumentos y procesos de planificación deben tener mayor grado de articulación. En tal sentido, proponemos que toda reforma, revisión o derogatoria que se haga del Plan de Ordenamiento Territorial -P.O.T.- debe, imperativamente, contar con la participación ciudadana con incidencia y debe consultar una territorialización de lo ambiental, con el reconocimiento de los conflictos y dinámicas ambientales a partir de las condiciones ecosistémicas y de la identidad y de las relaciones sociales económicas, culturales y políticas de los actores que forman parte de nuestro territorio involucrando dentro del modelo de ciudad la integración de las cuencas con el urbanismo.

 

Este pronunciamiento está dividido en dos partes: la primera, denominada SIN POMCA NO HAY P.O.T., muestra que existe un ordenamiento superior al P.O.T. que no ha sido tenido en cuenta y sin su cumplimiento previo es absoluta y totalmente imposible adelantar toda reforma o revisión del P.O.T.. En la segunda parte tratamos once temas que son cruciales al proceso de ordenamiento del territorio en el Distrito Capital de Bogotá.  Se incluyen allí asuntos determinantes como son la participación, la ruralidad y la gestión integral del recurso hídrico, entre otros.

 

SIN POMCA NO HAY P.O.T.

 

Nos oponemos a que se haga cualquier clase de revisión o reforma del Plan de Ordenamiento Territorial sin que previamente se haya terminado la formulación de los Planes de Ordenación y Manejo de las tres Subcuencas hídricas que atraviesan el territorio del Distrito Capital de Bogotá debido a que así lo ordenan la ley 388 de julio 18 de 1997 y artículo 10 y el decreto 1729 de agosto 6 de 2002

 

Nuestra posición se resume en la frase que titula este capítulo, ya que existen argumentos jurídicos de peso que así lo demuestran. Basándonos en el sistema jurídico actual y aunque algunos sostengan que los ambientalistas no tenemos fundamento con la expresión SIN POMCA NO HAY POT, la legislación en ese sentido es clara y nos concede la razón porque así lo ordena.

 

Antecedentes. La constitución política de 1991 establece las bases fundamentales del ordenamiento en Colombia, entre las que se encuentra la función social y ecológica de la propiedad, el interés general sobre el interés particular y la función pública del urbanismo. Asimismo, incorporó el derecho de las personas a gozar de un ambiente sano y la responsabilidad del Estado de planificar el manejo y aprovechamiento de los recursos naturales, para garantizar su desarrollo sostenible, preservación, conservación, restauración o sustitución.

 

En este contexto se empieza a hablar de los ordenamientos de cuencas hidrográficas, como un compendio de políticas, programas, planes y proyectos para recomponer y optimizar los recursos naturales de una cuenca hidrográfica. El desarrollo posterior de los principios constitucionales referentes al ambiente, permitió la formulación y expedición de la ley 99 de 1993, como Ley general del Medio Ambiente, creando figuras como las CAR, con un sistema de rentas propias con destino especifico, dirigido hacia el mejoramiento del medio ambiente y el desarrollo sostenible del territorio; estos adelantos en materia ambiental “estuvieron motivados por los imperativos generados en el contexto internacional y por la formulación de ambiciosas metas sociales y ambientales”.

 

Posteriormente se formuló la Ley de Desarrollo Territorial, Ley 388 de 1997. Ésta establece la necesidad de formular planes de ordenamiento territorial POT, donde se concretaban los principios de descentralización y desconcentración del Estado; y donde a través de este mecanismo, el tema ambiental, tuvo la gran oportunidad de insertarse de manera preponderante en los ordenamientos territoriales de la mayor parte de los municipios del país, teniendo un alto grado de especialización en los grandes municipios. De tal manera, que los principios constitucionales y la apuesta de la Ley 99 se materializaban en estos instrumentos, donde las CAR tienen una importante injerencia, dado que son órganos de concertación de dichos POT.

 

Sin embargo, seguía faltando un elemento que permitiera hilvanar las propuestas de los ordenamientos territoriales de los municipios, y las perspectivas de desarrollo sostenible y de protección del medio ambiente, que las CAR definieran para cada territorio. Este instrumento fue el Plan de Ordenamiento de Cuencas Ambientales -POMCA-, o como se ha dado a conocer últimamente el Plan de Ordenamiento y Manejo de una Cuenca Hidrográfica -POMCH-. Este instrumento de planificación no tenía un base jurídica solida, y entre tantos intereses de un país con amplia tradición legislativa, debería existir un desarrollo normativo para tan amplia y vital cuestión, es así como nace el Decreto Nacional 1729 de 2002. Este decreto estableció que el ordenamiento ambiental de la cuenca hidrográfica es elemento de superior jerarquía.

 

Estado actual del debate. Se ha pretendido dar comienzo a una revisión del Plan de Ordenamiento Territorial, aunque todavía no se cuenta con los Planes de Ordenación y Manejo de las Cuencas -POMCA-, que son normas de superior jerarquía para surtir tal ordenamiento. Queremos señalar que, al no contar con esa información de orden ambiental, es imposible emprender la revisión del citado P.O.T. 

 

Ley 388 de 1997. Artículo 10. Determinantes de los planes de ordenamiento territorial. En la elaboración y adopción de sus planes de ordenamiento territorial los municipios y distritos deberán tener en cuenta las siguientes determinantes, que constituyen normas de superior jerarquía, en sus propios ámbitos de competencia, de acuerdo con la Constitución y las leyes:

 

Decreto Nacional 1729 de 2002, artículo 17. Jerarquía normativa. Las normas sobre manejo y aprovechamiento de los recursos naturales renovables previstos en un plan de ordenación de una cuenca, priman sobre las disposiciones generales dispuestas en otro ordenamiento administrativo, en las reglamentaciones de corrientes, o establecidas en los permisos, concesiones, licencias y demás autorizaciones ambientales otorgadas antes de entrar en vigencia el respectivo plan de ordenación y manejo.

De acuerdo con lo previsto en el artículo 10 de la Ley 388 de 1997, el plan de ordenación y manejo de una cuenca hidrográfica constituye norma de superior jerarquía y determinante de los planes de ordenamiento territorial.

 

Ley 388 Art. 12. Contenido del Componente General del Plan de Ordenamiento.  El componente general del Plan de Ordenamiento deberá contener: (…) 2. Contenido Estructural, el cual deberá establecer, en desarrollo y concreción de los aspectos señalados en el numeral 1. de este artículo, la estructura urbano-rural e intraurbana que se busca alcanzar a largo plazo, con la correspondiente identificación de la naturaleza de las infraestructuras, redes de comunicación y servicios, así como otros elementos o equipamientos estructurantes de gran escala. En particular se deberán especificar: (…) 2.2 El señalamiento de las áreas de reserva y medidas para la protección del medio ambiente, conservación de los recursos naturales y defensa del paisaje, de conformidad con lo dispuesto en la Ley 99 de 1993, así como de las áreas de conservación y protección del patrimonio histórico, cultural y arquitectónico.

 

Conciliación con la CAR. En forma adicional, debemos tener en cuenta que las Leyes 388/97 y 507/99 ordenan que se deben conciliar con la CAR algunos aspectos indispensables, como son los determinantes ambientales y se deben articular los procesos a que se alude con el POMCA del Río Bogotá adoptado por la CAR. Al no existir ninguno de los Planes de Ordenación y Manejo de las Subcuencas de los Ríos Tunjuelo, Fucha ni Salitre, es imposible contar con la información indispensable para adelantar el proceso de promulgar la supuesta revisión.

 

La revisión o modificación del P.O.T. podría tener visos de ilegalidad. Consideramos que cualquier “revisión” o reforma o nuevo P.O.T. que se adelante sin el lleno del requisito de la formulación participativa de los TRES (3) POMCAS de las Subcuencas que atraviesan el territorio del Distrito Especial de Bogotá tendría visos de ilegalidad por violación de los textos normativos citados y se vería la Administración, y los demás interesados, ante la problemática de ver frustrados sus esfuerzos de promulgar la mencionada “revisión” del P.O.T.

 

Por las razones expuestas, consideramos que no se puede llegar a la formulación y promulgación de ninguna clase de revisión del Plan de Ordenamiento Territorial para el Distrito Capital de Bogotá y, en consecuencia, instamos al gobierno del Distrito a que trabaje articuladamente con la autoridad ambiental en la planeación integral de la ciudad mediante la formulación de los POMCAS (o POMCH) del territorio y, una vez se haya concluido esta formulación, la posterior revisión, reforma o modificación del P.O.T.

Para consultar el documento completo en formato PDF haga click aquí

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3 comentarios

  1. Como consejero territorial de planeacion distrital los invito de antemano ha trabajar en el proceso de revision del POT,
    El CTPD realizara el dia 20 de noviembre una mesa taller de 4 a 8 pm en la Avda Caracas 53 -80 auditorio tercer piso.
    En donde se llevaran a cabo 5 mesas de trabajo en donde una de ellas es la mesa “ambiental” cerros, humedales, quebradas etc…
    Esperamos contar con la participacion de un par de miembros de la mesa para que lleven sus puntos de vista.
    Buen dia
    Juan Carlos Garzon C
    Cordinador Comision POT CTPD

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